PROTAGONISTAS DE UNIÓN ADARVE
Las promociones de Marcos Ferreiro
El interior del senior suma ocho ascensos de categoría en su palmarés como
jugador de Adarve y de Unión Barrio del Pilar
La ya dilatada carrera deportiva de Marcos Ferreiro (26 años, interior derecho
del Unión Adarve que milita en Tercera División) tiene una característica que no
es muy común entre los de su especie: desde temprana edad ha conocido hasta ocho
ascensos de categoría. Vista así su trayectoria habría que considerarle como un
jugador talismán dado que parece tener al destino de su parte. Otra
característica igualmente curiosa es la de haber participado en los dos equipos
(Adarve y Unión) que un buen día decidieron recorrer el futuro juntos.
Marcos ingresó como alevín en el primer proyecto del Adarve, en 1992. Jugó en
los equipos infantiles, luego pasó al cadete y ahí empezó todo: dos ascensos
como cadete y tres ascensos como juvenil. Pero ahí no acabó su carrera como
jugador “ascensor”: como aficionado también disfrutó de idénticos éxitos. Jugó
en el Adarve senior y vivió el ascenso a Primera, pasó dos años después al Unión
Deportiva Barrio del Pilar y vivió el ascenso a Preferente. La racha ha
continuado hasta hace unos meses, con el ascenso a Tercera División, tardío si
cabe pero igualmente efectivo. Así que visto su currículo, conviene no perderle
de vista: no se trata de exigirle que lleve al equipo a la Segunda B, pero bien
que con él de nuestra parte se puede decir que tenemos algo asegurado.

Todo este tiempo, Marcos ha vivido en la banda derecha. Ha sido interior y ha
sido extremo, pero sin abandonar el lado diestro. Quienes le hayan visto jugar
coincidirán en apreciar su buen toque de balón, su templanza en el juego (no es
de los que se irritan con facilidad) y su indiscutible clase. A estas alturas,
dice que juega por divertirse, porque en el equipo hay buen rollo y porque han
coincidido en el grupo un buen número de amigos. Si muchos siguieran ese
ejemplo, el fútbol regional ofrecería mejor espectáculo.
Ha estudiado magisterio de Educación Física, ha sido profesor en un colegio y ha
hecho algunos pinitos como entrenador de fútbol sala. Puestos a elegir, lo suyo
es ser profesor y seguir jugando al fútbol mientras el cuerpo aguante a un buen
nivel y haya buen rollo. Todavía es muy joven y, visto lo visto, no hay razones
para pensar que la racha se haya terminado. Vamos, que no hay ocho sin nueve. O
nueve sin diez.
FIN
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