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MAS Y MEJOR / Consejos para una actividad física sana
¿Es bueno beber algo dulce antes de un partido?

MÁS y MEJOR es un espacio para sacar partido a la actividad física y, por
tanto, para mejorar la forma y obtener el mejor rendimiento. De la mano de José
Luis Lorca, un profesional de la Educación Física, abordaremos cuestiones
relacionadas con la fisiología del ejercicio, es decir con los cambios que
experimentan órganos y sistemas ante un esfuerzo físico: cuando se realiza
ejercicio o en un entrenamiento. Lorca nos ofrecerá consejos prácticos para
conocer cómo funciona nuestro cuerpo. También echará por tierra algunas malas
prácticas que se han ido transmitiendo de generación en generación. Pretendemos
que esta sección sea también un espacio interactivo y que vosotros mismos
(padres o jugadores) planteéis dudas o cuestiones que os interesen.
¿Es beneficioso ingerir bebidas azucaradas antes de la actividad deportiva?
Primero de todo hay que decir que tan importante como hidratarse durante y
después del ejercicio es hacerlo antes de realizarlo. Y ello porque está
demostrado que un deportista bien hidratado llega a la actividad en mejores
condiciones que quien no cumple este requisito y experimenta un menor aumento de
la temperatura corporal. La recomendación del Colegio Americano de Medicina del
Deporte, es beber medio litro de líquidos dos horas antes del ejercicio: para
dar tiempo también a eliminar el excedente de líquido. Comprendida la necesidad
de beber antes de la actividad física, hay que saber qué beber. Es común la
creencia de que las bebidas ricas en glucosa o sacarosa pueden aportar
beneficios si se beben antes del ejercicio. Nada más lejos de la realidad. Según
la Fisiología del Ejercicio, la ciencia que se ocupa de los cambios que
experimenta el organismo tanto en situación de reposo como cuando se hace un
ejercicio, cualquier bebida rica en glucosa o sacarosa (por ejemplo: refrescos,
cacao, café o te azucarados) inhibe la capacidad de resistencia. A este respecto
resulta curioso que las reservas de glucógeno muscular -uno de los combustibles
de los que se alimentan los músculos y fuente de energía de cara al ejercicio
físico-, se gastan de un modo más rápido cuando se utilizan bebidas azucaradas
antes de la prueba. Y esta reducción de glucógeno, se asocia con la fatiga y la
disminución de la fuerza; también con una reducción de las reservas hídricas.
Una situación que no ocurre si se bebe simplemente agua. El proceso que explica
esta situación es simple. A los 5 ó 10 minutos de ingerir la bebida azucarada se
produce una importante subida del azúcar en la sangre. A partir de aquí se
suceden una cascada de acontecimientos: el páncreas libera insulina, lo que
provoca una disminución del azúcar sanguíneo (hipoglucemia) dado que la glucosa
se desplaza rápidamente a las células musculares. Y la insulina, a la vez, evita
la movilización y la utilización de las grasas como sistema energético.
En consecuencia: la ingesta de una bebida
azucarada previa al ejercicio provoca un mayor gasto de los carbohidratos
intramusculares, agota el glucógeno (la fuente de energía) y hace que la fatiga
aparezca mucho antes que cuando solo se consume agua.
José Luis Lorca
Licenciado en Educación Física
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